‘Olguita’, la riojana de 67 años que es sinónimo de solidaridad

Olga Molina forjó y atiende hace tres años un merendero en el Barrio Agrario, al cual asisten cientos de niños en forma semanal. Los propios chicos lo bautizaron ‘El merendero de Olguita’. Cuenta que ver la pobreza le partió el alma y sin dudarlo un día decidió poner manos a la obra. Conocé como podés ayudar a esta gran gladiadora social. Aquí, su historia. 


Riojavirtual se acercó al Barrio Agrario de la Capital, alejado de la vida céntrica, pasando el limite de la Ruta 38 y casi 3 kms más allá del Aeropuerto. Allí funciona el “Merendero de Olguita” como le pusieron los propios chicos que asisten semanalmente al lugar a satisfacer necesidades alimentarias básicas e insatisfechas.

Olga Molina tiene hoy 67 años y ya hace tres que decidió “hacer algo” por esos chicos que día a día veía pasar por el barrio, llenos de necesidades, carentes de recursos, sin atención y tal vez con el olvido de un Estado y una sociedad que a veces mira hacia otro lado.

A la fecha son cientos los chicos que se acercan semanalmente a lo de “Olguita”, y ya no solo del Barrio Agrario, sino que también vienen chicos del Francisco I, y de los asentamientos lindantes quienes saben que martes y jueves desde las 18 horas tendrán un merienda caliente, y los sábados al mediodía un almuerzo que los estará esperando.

Desde hace 2 años que decidió colaborar con los chicos del merendero de Olguita la Fundación “Sí” La Rioja. Son jóvenes estudiantes voluntarios que dedican 2 horas de su sábado para acercarse al merendero a compartir con los chicos buscando la posibilidad de enseñarles valores, fortalezas y empoderarlos ante sus necesidades.

“Tratamos de enséñales que ellos pueden lograr sus objetivos, cosas que les sirvan para su realidad. Escucharlos, contenerlos y crear un vínculo con ellos que nos ayudará a conocer más que es lo que necesitan”, advierten desde la entidad.

Olga nos cuenta que la realidad es que en la zona casi nadie tiene un sueldo fijo. “Todos trabajan de juntar semillas o chatarra. Lo único que tienen las madres es la Asignación Universal, pero hay madres de muchos niños acá, hay una mama que tiene 14 chicos, lo mínimo que tiene una casa son 4 chicos. Incluso mamás jovencitas de 15 años con niños, y todos vienen al merendero”, describió Olguita entre el lamento y la esperanza de poder darles una mano.

Todo tipo de colaboración es bien recibida, pero entre lo que mas está necesitando Olga son alimentos y leche, entre otros artículos, para hacerle la merienda y la comida a los chicos. Recordemos que el lugar funciona con lo que puede juntar ella a través de donaciones de la Administración Provincial de Vivienda, la Fundación Sí y unos pocos comercios que se hicieron eco de su enorme trabajo y colaboran desinteresadamente.

Liliana Fuentes es hija de Olga, y nos relataba la ayuda estatal que han recibido, y que cualquier persona o institución que deseé darles una mano puede acercarse por el Merendero o comunicarse a su celular que es el 380-4141744. “Nosotros no miramos la cara si son políticos ni nada. Nosotros recibimos toda colaboración para los chicos o el merendero”.

Hay realidades en la Ciudad de La Rioja que a veces no vemos, aunque estén ante los ojos de todos. Con necesidades básicas como comida, vestimenta y un techo de cientos y cientos de familias de escasos recursos. Ya hablar de escolaridad en esa zona nos dejaría números mas alarmantes. Por ello es hora que el Estado, los medios y la sociedad en su conjunto, es decir todos, deberíamos mirar un poco más hacia esos rostros y accionar para poder darles al menos una posibilidad ante tanta necesidad.

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